La subsanación permite al postor corregir defectos formales de su oferta (un documento faltante, una firma, una aclaración) cuando el comité lo requiere, dentro de un plazo breve. Evita que errores menores descalifiquen una buena propuesta.
No se puede modificar el contenido sustancial: el precio ofertado, la propuesta técnica de fondo o requisitos que debían cumplirse al momento de presentar la oferta. La subsanación corrige forma, no sustancia.
Aunque exista la subsanación, presenta tu oferta completa y ordenada: depender de subsanar es arriesgado y algunos defectos no son subsanables.