La conformidad es la aprobación formal de la entidad —normalmente del área usuaria— de que la prestación recibida cumple lo establecido en el contrato y los TDR. Sin conformidad, no procede el pago.
Si lo entregado no cumple, la entidad observa y otorga un plazo para subsanar. Recién cuando se levantan las observaciones se emite la conformidad.
La conformidad es la llave del pago. Entregar exactamente lo pactado y dejar evidencia (actas, informes) acelera la conformidad y, por lo tanto, tu cobro.