Una prestación adicional (o «adicional») es un trabajo o suministro extra, no contemplado originalmente, que se vuelve indispensable para que la obra o el servicio cumpla su objetivo. Es común en obras donde surgen imprevistos.
Sí. La normativa fija topes porcentuales sobre el monto del contrato y exige autorizaciones (e incluso, sobre cierto límite, participación de la Contraloría). No se pueden aprobar libremente.
Los adicionales se pagan, pero deben aprobarse formalmente antes de ejecutarlos. Ejecutar un adicional sin autorización es un riesgo: puedes no cobrarlo.