La certificación de crédito presupuestario es el documento que confirma que la entidad tiene fondos asignados y disponibles para pagar la contratación. Garantiza que no se convoca algo que luego no se puede pagar.
Antes de la convocatoria: forma parte del expediente de contratación. Sin certificación previa, el proceso es observable y puede caer en nulidad.
Es una señal de seriedad: un proceso con presupuesto certificado tiene respaldo real para pagar. Reduce el riesgo de que, ganando, no te paguen por falta de fondos.