La adjudicación simplificada es uno de los procedimientos de selección más frecuentes del Estado peruano: más ágil que una licitación pública y pensada para contrataciones de monto intermedio. Si recién empiezas a venderle al Estado, es muy probable que tus primeras oportunidades reales sean adjudicaciones simplificadas.
En esta guía verás qué es, cuándo la usa la entidad, sus etapas y plazos, y cómo participar paso a paso. Puedes ver procesos abiertos ahora mismo en el buscador de licitaciones.
La adjudicación simplificada es un procedimiento de selección que las entidades usan para contratar bienes, servicios y obras de monto intermedio, con reglas más simples y plazos más cortos que la licitación pública o el concurso público.
Su lógica es dar agilidad: menos etapas, plazos comprimidos, pero manteniendo competencia y transparencia. Todo el proceso se publica y gestiona en el SEACE.
El método de selección depende del valor referencial (o estimado) y del tipo de objeto: bien, servicio u obra. La adjudicación simplificada ocupa la franja intermedia: por encima de las contrataciones menores (≤ 8 UIT) y por debajo de los topes que obligan a una licitación o concurso público.
Los montos exactos se fijan cada año en la Ley de Presupuesto en función de la UIT vigente, por lo que conviene revisar el tope del ejercicio en curso. La idea de fondo no cambia: a mayor monto, procedimiento más exigente.
La adjudicación simplificada sigue una versión comprimida de las etapas de un proceso:
Los plazos son más cortos que en una licitación pública, así que hay que estar atento al cronograma desde la convocatoria para no quedarse fuera por tiempos.
Para participar necesitas:
Encuentra adjudicaciones simplificadas abiertas filtrando por estado y categoría en el buscador, y guarda las que te interesen para seguir su cronograma.
Frente a la licitación pública, la adjudicación simplificada es para montos menores y tiene menos formalidades y plazos más cortos. Frente a la subasta inversa electrónica —donde solo compite el precio sobre un bien estandarizado— la adjudicación simplificada evalúa también propuesta técnica, experiencia y otros factores.
Saber en qué procedimiento estás te dice cómo competir: en subasta inversa, precio; en adjudicación simplificada, una oferta técnica y económica bien armada. Revisa los tipos de procedimiento para ubicarte.
Los tropiezos más frecuentes:
Si pierdes y crees que hubo un error en la evaluación, puedes impugnar la buena pro dentro del plazo.
Es un procedimiento de selección que las entidades del Estado usan para contratar bienes, servicios y obras de monto intermedio, con reglas más simples y plazos más cortos que una licitación pública o un concurso público. Todo el proceso se publica y gestiona en el SEACE.
Se usa para montos intermedios: por encima de las contrataciones menores (≤ 8 UIT) y por debajo de los topes que obligan a una licitación o concurso público. Los montos exactos se fijan cada año en la Ley de Presupuesto en función de la UIT vigente y del tipo de objeto (bien, servicio u obra).
Necesitas estar inscrito y habilitado en el RNP según el objeto, registrarte como participante en el SEACE, leer el TDR y las bases, cumplir los requisitos de calificación y presentar tu oferta técnica y económica dentro del cronograma. Puedes encontrar procesos abiertos filtrando por estado y categoría en el buscador.
En la subasta inversa electrónica solo compite el precio sobre un bien o servicio estandarizado; en la adjudicación simplificada se evalúa también la propuesta técnica, la experiencia y otros factores de evaluación. Saber en qué procedimiento estás te dice cómo competir: precio en subasta inversa, oferta integral en adjudicación simplificada.
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